Todos los tipos de incapacidad permanente en España: diferencias y requisitos para acceder a la pensión

No todo el mundo lo conoce con exactitud, pero en España, existen varios grados de incapacidad permanente y cada uno está diseñado para adaptarse a las diferentes situaciones y necesidades de las personas que ya no pueden trabajar debido a una enfermedad o lesión. Te vamos a contar cuáles son y, si es tu caso, cómo puedes acceder a una prestación asociada a cada grado.

Todos los tipos de incapacidad permanente en España

Incapacidad permanente parcial

Este grado se otorga cuando una persona puede seguir trabajando, aunque con ciertas limitaciones. Se otorga cuando, por ejemplo, puede que no seas capaz de realizar todas las funciones de tu puesto de trabajo como antes, pero aún puedes llevar a cabo algunas tareas similares o parecidas. Este tipo de incapacidad reconoce que, aunque tu eficiencia laboral ha disminuido, aún puedes seguir trabajando

En cualquier caso, no implica una pérdida total de la capacidad para trabajar, sino una disminución que afecta principalmente la productividad y, posiblemente, la capacidad para realizar ciertas tareas específicas.

Incapacidad permanente Total

Este nivel de incapacidad se reconoce cuando no puedes continuar realizando tu trabajo habitual debido a tus limitaciones, aunque aún podrías trabajar en otra actividad menos exigente o en un campo diferente.

Si bien esta situación cierra una puerta laboral, también abre otras, dando así, nuevas oportunidades para adaptarse y reinventarse profesionalmente. ¡Es cuestión de cambiar la forma de verlo!

Incapacidad permanente absoluta

Esta categoría se da cuando estás completamente incapacitado para cualquier trabajo. No solo se trata de no poder seguir en tu empleo habitual, sino que tu estado te impide desempeñar cualquier tipo de actividad laboral. La IPA reconoce la severidad de tus limitaciones y ofrece una compensación económica acorde, asegurando que puedas sostener un nivel de vida adecuado sin la necesidad de tener un empleo.

Gran Invalidez

Representa el grado más crítico de incapacidad. No solo estás incapacitado para trabajar, sino que también requieres asistencia continua para realizar las actividades más básicas y esenciales de la vida diaria, como vestirte, comer o desplazarte.  Este grado incluye un complemento económico destinado a cubrir el sueldo de un cuidador, reconociendo así la necesidad de apoyo constante.

¿Cómo se accede a ellas?

Para acceder a estas pensiones, es esencial cumplir con ciertos requisitos de cotización a la Seguridad Social. Estos requisitos varían según el grado de incapacidad y la edad de la persona.

A modo general:

  • Incapacidad permanente parcial

Necesitas haber cotizado un mínimo de 1,800 días dentro de los 10 años anteriores a la fecha.

Se debe demostrar que, aunque puedes trabajar, tu capacidad está disminuida levemente para la actividad que desempeñabas.

  • Incapacidad permanente total

Los menores de 31 años deben haber cotizado un tercio del tiempo desde que cumplieron 16 años.

  • Incapacidad permanente absoluta

Al igual que en la IPT, los requisitos varían según la edad, pero con la necesidad adicional de demostrar que no puedes desempeñar ningún tipo de trabajo​

Debes cumplir con los requisitos de la IPA y adicionalmente necesitar asistencia de otra persona para actividades diarias básicas​

Se requiere un mínimo de 15 años de cotización, de los cuales al menos 3 deben estar dentro de los últimos 10 años.

En cualquier caso, te recomendamos acudir directamente a la Seguridad Social o a un especialista en el sector. Cada caso es diferente y en estas áreas, los temas son complejos y pueden variar considerablemente según las circunstancias personales y los detalles específicos de cada situación laboral y médica.