Incapacidad Permanente

Esto es lo que sube la pensión por incapacidad permanente tras conocerse el dato del IPC

Con la publicación de los datos provisionales del Índice de Precios al Consumo (IPC) de noviembre por parte del Instituto Nacional de Estadística, se ha abierto la ventana para calcular la posible revalorización de las pensiones contributivas por incapacidad permanente para el próximo año.

Según las confirmaciones del Ministerio de Seguridad Social, se espera que las pensiones contributivas experimenten un crecimiento del 3,8% para el próximo año 2024. Esta estimación se basa en la inflación calculada por el Instituto Nacional de Estadística, que sitúa el índice en un 3,2% para el mes de noviembre. Esta noticia es de gran interés para aproximadamente un millón de beneficiarios que reciben una pensión por incapacidad permanente.

De acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 8/2015, que regula la Ley General de la Seguridad Social, específicamente en su artículo 58, la revalorización de las pensiones para el año siguiente se ajusta a la media de las 12 tasas interanuales anteriores a diciembre. Así, con la media desde diciembre del año 2022 a noviembre de este año 2023, la subida, la revalorización quedaría fijada en un 3,8%, marcando la segunda revalorización más grande de la historia, siendo la más alta registrada en 2023 con un 8,5%.

Impacto en la pensión por incapacidad permanente

Ahora la cuestión es cuál será el impacto específico en las pensiones de incapacidad permanente en el año 2024. Para los beneficiarios en cualquiera de sus cuatro grados: total, absoluta o gran invalidez, una subida estimada del 3,8% podría traducirse en cambios significativos.

Si aplicamos este aumento a las pensiones por gran invalidez con cónyuge a cargo, podríamos observar un aumento de 1.449,30 euros mensuales a 1.504,37 euros. Sin cónyuge, este incremento llevaría las pensiones de 1.174,7 euros a 1.219,33 euros, mientras que las pensiones con cónyuge no a cargo aumentarían de 1.115 euros a 1.157,37 euros.

En el caso de las pensiones por incapacidad absoluta o total a partir de los 65 años, con cónyuge a cargo, veríamos un aumento de 966,20 euros al mes a 1.002,91 euros. Sin cónyuge, el incremento sería de 783,10 euros a 812,85 euros, y si tienen cónyuge, pero no a cargo, el aumento sería de 743,3 euros al mes a 771,5454 euros mensuales.

Para las pensiones de incapacidad permanente total en personas de 60 a 64 años, con cónyuge a cargo, observaríamos un aumento de 905,90 euros mensuales a 940,32 euros. Sin cónyuge, estas pensiones pasarían de 732,6 euros al mes a 760,43 euros, y en el caso de tener cónyuge, pero no a cargo, aumentarían de 743,30 a 771,54 euros al mes.

En cuanto a la pensión máxima, esta alcanzaría los 3.178,85 euros brutos mensuales, representando un aumento considerable en comparación con los 42.823,34 euros anuales anteriores. Este incremento, según el Real Decreto-ley 2/2023, de 16 de marzo, que aprueba la segunda reforma de las pensiones, se basa en el IPC y se suma a un aumento adicional del 0,115%. Sin embargo, este incremento adicional no entrará en vigor en 2024, sino que se aplicará a partir de 2025, acumulándose anualmente.

Aunque falta la confirmación oficial de esta subida, los pensionistas por incapacidad permanente ya pueden empezar a hacer sus cálculos para saber cuál será la cuantía de sus mensualidades a partir del mes de enero del próximo año 2024.

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