Estas son las preguntas trampa del tribunal médico para conceder la pensión de incapacidad permanente

Han sido muchas las consultas que recibimos, por eso te lo vamos a enseñar: Estas son las preguntas trampa del tribunal médico que pueden hacerte para la concesión de la pensión por incapacidad permanente. Y es que, cuando nos enfrentamos al proceso de solicitar una pensión de incapacidad permanente, es natural sentir una mezcla de nerviosismo y preocupación. ¡No es para menos! Sabemos que el tribunal médico está ahí para evaluar nuestra situación de manera objetiva, pero también somos conscientes de que algunas preguntas pueden ser especialmente difíciles de responder y los nervios o no saber que contestar pueden jugarte una mala pasada.

Estas son las preguntas trampa del tribunal médico más comunes

A continuación, vamos a contarte cuáles son estas preguntas y te daremos consejos sobre cómo abordarlas:

¿Dónde te duele exactamente?

Es importante ser específico al responder esta pregunta. No te limites a mencionar el área general de dolor o decir que todo el cuerpo. Describe la intensidad del dolor, cuándo empezó y si ha empeorado con el tiempo.

Esto ayudará al tribunal a comprender la gravedad de tu condición. Por ejemplo, podrías decir: Experimento un dolor punzante en la parte baja de la espalda que se irradia hacia mis piernas, especialmente cuando estoy de pie durante muchas horas.

¿Has mejorado durante este tiempo que has estado de baja?

Aquí es importante ser honesto. Si has experimentado mejoras, explícalas, pero también menciona cualquier recaída o síntoma persistente. El tribunal necesita una imagen clara de tu salud a lo largo del tiempo y qué puede pasar si te vuelves a incorporar.

Podrías decir algo como: Sí. He experimentado cierta mejoría en (explica el dolor) durante mi baja médica, pero los síntomas aún siguen y continúo teniendo dificultades para realizar actividades como (di actividades cotidianas)».

¿Cómo afecta este dolor o enfermedad en tu trabajo?

Esta es una de las preguntas más importantes. Describe cómo tus síntomas afectan tu capacidad para realizar tus tareas laborales habituales. Detalla cualquier adaptación o modificación que hayas tenido que hacer debido a tu condición.

Por ejemplo, podrías decir: Mi condición afecta mi capacidad para estar de pie durante largos períodos, y esto, siendo camarero es un auténtico suplicio. He tenido que reducir mis horas de trabajo y solicitar adaptaciones en mi entorno laboral para poder seguir trabajando».

¿Estás todos los días igual de mal?

No exageres ni minimices tus síntomas. Si experimentas dificultades la mayoría de los días, no temas decirlo. Esto dará una visión precisa de tu capacidad para llevar a cabo actividades diarias.

Por ejemplo, podrías decir: Sí, tengo síntomas casi todos los días de la semana, lo que me dificulta mantener un horario regular de trabajo.

¿Qué tal estás?

Esta pregunta puede parecer simple, pero es fundamental entender que el tribunal busca una descripción detallada de tu estado de salud. No te limites a decir «bien» o «mal». Describe tus síntomas de manera precisa y cómo afectan tu vida diaria.

Por ejemplo, en lugar de simplemente decir «me siento mal», podrías decir: Me encuentro fatigado, con dolores articulares y dificultades para dormir. Todo esto está afectando a mi capacidad para hacer actividades básicas como, simplemente, cocinar o vestir a mis hijos.

¿Has venido con alguien hoy?

Esta pregunta puede surgir si tienes dificultades para desplazarte. Si necesitas ayuda para llegar al tribunal médico, no dudes en venir acompañado. Esto no afectará negativamente tu solicitud, ya que el tribunal necesita comprender tus limitaciones de movilidad.

Puedes explicar: He venido acompañado porque tengo dificultades para caminar largas distancias debido a mi condición médica o no puedo conducir.

Recuerda, el objetivo del tribunal médico es evaluar tu capacidad para trabajar y determinar si cumples con los criterios para recibir una pensión de incapacidad permanente. Sé sincero, pero también perspicaz, da detalles específicos y ejemplos concretos de cómo tu salud afecta tu vida diaria y tu capacidad para mantener un empleo. Tu testimonio es clave para que el tribunal comprenda la verdadera naturaleza de tu situación.